martes, 19 de junio de 2012

tu luz interior

¿Dónde vas con tanta prisa? Haz una pausa. Hablemos. No importa que los demás sigan corriendo como locos. No van a ningún lado. Sólo huyen de la soledad. Temen encontrarse. La multitud les hace creer que están acompañados. Es sólo una ilusión. Precisan que los ruidos anestesien sus reclamos más profundos. Mirá qué hermoso Sol. Dale, sentémonos en este banco de la plaza. Deseo compartir algo contigo. Necesito devolver un favor, quiero ayudarte a que te sumes a la vida.También me asusté demasiado cuando un desconocido tomó mi brazo y me pidió que me sentara. Iba corriendo más rápido que tu. Mi cabeza estaba focalizada en cómo optimizar mi tiempo y mis recursos para ganar más dinero. No era consciente de que mi cuerpo estaba manejado por los hilos del consumismo. Alguien tuvo la compasión suficiente para cruzarse en mi camino y rescatarme del descontrol.

Entiendo que me mires así. Tu mente tiene razón. Soy un desconocido, no hay motivos para que merezca tu confianza. Sólo te pido un segundo más. ¿Ves esa hermosa mariposa cómo danza entre las plantas? ¿Ves a esa pequeña abeja cómo besa la flor? Contempla cuánta magia. Fijate cómo las hojas juegan a volar con el viento. Mirá esa nube, ¿no parece un ángel? Siente, Este instante es único. La existencia nos premia con su encanto sutil.
 

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