Si no necesito nada de ti, puedo pensar en ti en paz. Desde el momento en que quiero algo de otra persona, mi felicidad queda comprometida. Cada vez que intento influir sobre alguien, me coloco en situacion de victima, porque es imposible conseguir una cooperacion perfecta de nadie. Hoy observare como sobrevivo bastante bien sin que se cumplan todas mis expectativas o sin que se obedezcan todas mis demandas. De hecho, al liberarme, me quedo con la paz que ya tengo...Hugh Prather
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario